Miami. Florida
http://lacurradecuba.blogspot.com/
Desde hace algunos años me dedico a escribir para diferentes páginas en la Internet. He escrito artículos cortos y medianos, en dependencia del tema. He logrado sacar de mis adentros resentimientos guardados de épocas muy difíciles, he podido hacer entender a muchos lo que significa el encierro, sentir la humedad, vivir en penumbra, tener sed, tener hambre, el temor de lo desconocido y la amargura que provoca la injusticia.
Algunos de mis escritos son anécdotas, otros son marcados con la fantasía de un cuento, pero a la vez no son más que la realidad de un país donde impera una dictadura militar férrea en la que tuve que nacer y padecer.
Luego, un buen día, decidí hacer mi blog personal, lo llamé con mi apellido recordando que mucha gente en Cuba me llamaba: “La Curra”, y fue entonces que nació La Curra de Cuba, con quien me encariño cada día y lo concibo como un niño que crece y crece cada vez que argumento una idea, escribo mi opinión o me defiendo de las críticas. Esto solo existe en la democracia, y es por eso que me encanta.
Para mi el blog es más que un entretenimiento, es una trinchera de donde lucho también por la causa de la libertad. De haber otras condiciones con relación a Cuba, estaría en una trinchera real con un fusil en plena guerra contra los comunistas que se han apoderado de mi patria, pero me ha tocado una etapa entre la pasividad y el desencanto, viendo cómo pasan los años y el cubano pierde valores, se deteriora física y espiritualmente. Viendo cómo el mundo, indiferente, ignorante y cómplice no hace nada a favor de los sometidos. Los tiempos de la Sudáfrica del apartheid quedaron atrás. Ahora no importa que en Cuba haya discriminación, fusilamientos, presos políticos, opositores pateados y un pueblo hambriento de libertad y de comida. Son ya 50 años y 9 meses. Sí, lo cuento de esta forma para qué vean la realidad en la práctica. Más de medio siglo y el mundo sigue impasible.
Es por eso que en mi blog escribo todo lo relacionado con Cuba, y me importa poco ser monotemática u obsesiva con el tema: es mi blog y para eso lo trabajo.
Tampoco me interesan los premios, no es parte de mi identidad con el blog. No lo trabajo para ganar premios, aunque creo que son bonitos o agradables para otros. Los felicito, pero a mí realmente no me hacen sentir nada. No estoy compitiendo, y esto es algo que quería escribir en algún momento. Así que aprovecho esta ponencia para decirlo. Bueno, creo que realmente es mi primera ponencia. Menos mal que no estamos compitiendo tampoco, me siento más libre de decir lo que quiero.
Y es que es así como me gusta hacer las cosas: sin rivalizar, ni apostar, ni aventurarme a coger un primer, segundo, tercer o el último lugar. Prefiero escribir libremente lo que deseo. Casi puedo decir que escribo para mí, sin megalomanías ni individualismo. Sin presiones, ni revisiones excesivas que me extinguen los deseos de sentarme ante el teclado. Sin soberbias, ni ruidos.